El Desfase
Cuantas veces nos ha ocurrido que llegamos tarde o temprano
o pasamos antes o después por algún
lugar, pero…era lo que tenía que ocurrir. Porque o nos salvamos de un accidente
o encontramos lo que estaba extraviado o nos topamos con ese amigo que no
veíamos hace largo tiempo.
Todo tiene su momento, lo sabemos pero, la ansiedad nos
supera y queremos que las cosas ocurran cuando nosotros queremos y no cuando
tienen que ocurrir.
Existe en el universo una sincronización perfecta de los
sucesos, tiempos que debe darse de acuerdo a esa sincronización, no de acuerdo
a nuestros deseos.
Cuando aprendemos que debemos marchar a ese ritmo universal
y lo aceptamos, entonces puede cesar la
angustia y la ansiedad de los deseos simples que tenemos como humanos.
El amor, el trabajo, las penas, las lágrimas, las risas, los
abrazos, la compañía, la soledad van presentándose inexorablemente para nuestro aprendizaje de
acuerdo a un orden perfecto. Un orden en el que jamás podremos interferir sin crear
desorden para nosotros y para los otros. Y es por ello que nuestros esfuerzos
por cambiar el orden de las cosas suele estrellarse contra la realidad de lo
que debe ser.
Sin embargo pienso que si nuestros deseos están basados en
el amor, podemos estar seguros que tarde
o temprano se cumplirán,…sólo tenemos que esperar que todo se sincronice para
que ello ocurra…
