jueves, 26 de abril de 2012

Liberarse

Puchas que cuesta liberarse!!.,de los traumas, del pasado, de los deseos del futuro, de los dramas del presente.
Y ocurre que todo se reduce a "aceptar" lo que la vida graciosamente nos ofrece. aunque no siempre ese "ofrecimiento" está en resonancia con lo que nosotros deseamos.
Suele ocurrir que deseamos "lo imposible" o poco probable de obtener : el amor perfecto, el premio mayor de la lotería, la familia inmaculada, etc.
Las cosas, los objetivos de la vida del común de los mortales suele bailar al son de una música que resuena en tonos y acordes a la medida de lo posible.
Sin embargo creo que, con intención profunda y sincera , podemos bailar en la vida al son de los compase que nos hagan felices.
Si tenemos en nuestro corazón la resonancia de otro que, también sinceramente, desee llevar el mismo ritmo nuestro o que nosotros deseemos llevar el ritmo de aquél, creo que es improbable que las cosas anden por mal camino.
Se necesita para ello aceptación y renunciación. Aceptación para entender y hacer nuestras las necesidades del otro y renunciación para ceder en nuestras intransigencias. Pero esto debe ser bi-direccional. Que el flujo de información , aceptación y renunciación vaya en ambos sentidos.
Podemos ser felices y alcanzar la felicidad entre parejas de humanos si cada uno-  , en la justa medida, -renuncia a algo de sí y acepta algo del otro.....

miércoles, 18 de abril de 2012

El Amor del Otro

Fácil es aceptar el amor del otro por uno distinto, como nosotros. El amor del otro por otros implica entrega, renunciación, aceptación de todo o algo del otro.
Pero que difícil es la aceptación del amor del otro por si mismo, dejando de lado el amor que para nosotros pedimos.
Porque pondrá en primer lugar sus deseos, sus intereses, sus formas de vida y conducta buenas o malas pero que le son propias y le hacen feliz sin medir, mediar o sentir al otro, infeliz.
Por ello es ciertamente algo o mucho difícil el convivir. El amor del otro y el amor propio deben ser capaces de ceder y soltar la intransigencia del sentir por si.
Cuánto ceder ??......no depende de cuanto me den.....depende de sentir ese querer y cuanto lo deseo mantener......
Ceder, o perder, dejar escapar, -un poco quizás-,  el amor que me tengo podría abrir un espacio para renovar mi propio amor con un amor que otro desea darme, que quiero, pero que dejo fuera....