La sinceridad es igual a verdad, honestidad. No utilizar "mentiras piadosas", no aparentar lo que no se es. Pero decir la verdad , ser sincero, implica además tener que ser asertivo para enunciar esa verdad. Decir la verdad no implica ser cruel. Aunque lo que es , simplemente es. Pero estamos en una cultura de humanos donde los ladridos son visto como algo intrinsicamente agresivo y no como una señal de advertencia, de comunicación o de miedos ocultos.
Tal vez alguien , en algun momento, te pidió ser sincero y cuando declaras ante ese otro sinceramente lo que sientes. ocurre que causas dolor y te des cuenta que la honestidad no era realmente lo que se te pedía para calmar el espíritu, sino una mentira piadosa que mantuviera la esperanza de algo que ya no es.
Te vuelves sobre tus pasos y crees que era mejor ser deshonesto, total : "ojos que no ven...". Pero, al actuar así eras sincero contigo?.
Cuál sinceridad tenía más importancia? : la que el otro recibe de tí o la que tú recibes de tí.?
Tendemos a engañar y engañarnos. es parte del ser. Engañamos para ganar dividendos en la bolsa de acciones, engañamos para ocultar un amor oculto por temor a perder el amor que no tenemos. Y así continúan las mil formas de evitar la sinceridad. Por temor a herir o a herirnos , por temor ser sinceros con el otro o con nosotros...
La verdad siempre me parece cruda y cruel, como un mazo que golpea y te deja sangrante. No capto ninguna asertividad en el asunto, pero, para quien se vio enfrentado a su crudeza, veo fortaleza, capacidad de curar las heridas y continuar . Es la verdad única, sincera y del corazón ¿qué más podría esperar?
ResponderEliminarGracias a ella y al ímpetu de querer ser mejores somos seres madurando. Engañar por dinero, status o poder no nos lleva al crecimiento, no nos lleva a nada permanente, todo es perecedero.
La tranquilidad con uno mismo tiene que ver, a mi juicio, con el camino que construímos para ser buenos y verdaderos, el engaño, como dices, es hacia nosotros mismos en el apego a relaciones que ya no tenemos, a cosas que no necesitamos, a objetos que no podemos cargar y es por eso, que la verdad aliviana nuestros pensamientos y sentimientos.